
Usa francés conmigo, pues me demostraste que tan sexy puede oirse, tanto que caeré como un siempre enamorado Homero Adams cuando escucha a su amada hablarle en esa lengua. O no mon chéri?
No olvides satirizar todo en inglés: lo hablas y lo haces mucho mejor que yo.
Imitemos y citemos todas esas frases que logramos retener de cada anime en japonés, puede que en un momento caiga a pelo y lo usemos entre nosotros dos mientras todos nos miran extrañados.
Enseñame Mandarín, que yo solo aprendí Cantones cuando era pequeño y desde ahí no dejo de extrañarlo cada vez que revientan petardos o veo un vistozo Dragón o un juguetón León.
A pesar de que nunca me cautivó el alemán, sigueme contando todo lo que viviste cuando estuviste por allí.
Recordemos siempre lo que dijo el sabio catalán de la librería en Macondo, aunque lo dijo en español.
Pase lo que pase, yo seguiré intentando entenderte, en inglés, francés, alemán, catalán, japonés, cantonés o mandarín.
No importa.
Pase lo que pase, yo seguiré esperándote: calladito, tranquilito y con los pies juntitos hablando mi pésimo español.
miércoles 23 de julio de 2008
Lenguas
Compartimiento
esas listas enormes que me gustan hacer
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario(s):
El francés suena tan sexy...
Publicar un comentario en la entrada